La esposa del policía federal Juan Pablo Roldán, asesinado ayer a puñaladas por un hombre en el barrio porteño de Palermo, aseguró hoy que su marido «era feliz» con su trabajo, ya que «era su pasión».

El policía federal y padre de un niño de 4 años, Juan Pablo Roldán, fue asesinado ayer por un hombre a puñaladas en el barrio porteño de Palermo. Su esposa Carolina sostuvo en declaraciones a distintos medios periodísticos que a pesar de que a ella siempre le dio «miedo» la profesión de su marido y «nunca» le gustó que fuera policía, «él lo amaba, lo llevaba en la sangre, era su sueño«. «En algún momento pensó (en dejarlo), pero no sabíamos, si dejaba no íbamos a tener de qué vivir, era su profesión, su todo«, agregó la mujer.

Además, señaló: «era lo que le gustaba hacer, él siempre quiso ser policía, mas no estaba conforme con las leyes y con que un policía no puede ejercer como debería ser porque termina preso, termina su carrera, pierde todo», explicó Carolina en diálogo con el canal TN.

«Siempre veíamos las noticias que pasaban de que un policía que se defendió, disparó, mató, perdió su carrera, todo, nunca un apoyo a un policía«, continuó la mujer. Y recordó que su esposo y padre de su hijo de cuatro años decía que, no obstante, «siempre» que hubiera una situación «él iba a reaccionar e iba a ayudar, siempre iba a estar ahí».

«Si íbamos a cualquier lugar, y él estaba de civil, estaba de franco, se topaba con algún problema, era el primero en salir para ayudar… yo le decía ‘pero no estás trabajando’, y siempre me decía: ‘no importa, yo soy policía y esté de franco o esté como esté yo tengo que interceder porque es mi trabajo», recordó Carolina.

La mujer, oriunda de Colombia, hizo un pedido desesperado en una entrevista que concedió a Radio La Red para que le brinden ayuda para que un familiar suyo pueda viajar desde Colombia a Buenos Aires para acompañarla en este momento a ella y su hijo. «Sola yo no puedo», imploró.

Una de las entrevistas a Carolina, esposa del policía asesinado

En esa misma entrevista explicó que su esposo era «el sostén de la familia, era todo» y aseguró que, salvo el grupo de psicólogos del Hospital Churruca que la visitó anoche, «nadie más ha venido, ni ha hecho nada», aunque sí indicó que desde el Ministerio de Seguridad le había llegado «una carta de condolencias». Sobre el trabajo de Roldán, Carolina dijo que ganaba «muy poco» y que «hacía adicional todo el tiempo para que pudiera alcanzar el sueldo».

La mujer contó que su hijo de 4 años ya sabe lo que sucedió y dijo que «no quiere ver a nadie, está en la habitación, enojado», e imploró una vez más que alguien la ayude económicamente para que su padre o su madre puedan venir al país desde Colombia a acompañarla y ayudarla en este momento.