La economía argentina se mueve por dos carriles paralelos. Mientras el gobierno de Javier Milei muestra como bandera la consolidación del superávit fiscal y una inflación contenida, el bolsillo y el tejido productivo devuelven una imagen muy distinta: persianas que bajan, pérdida de puestos de trabajo y familias y empresas endeudadas.

En medio de las malas noticias en la economía real, el ministro de Economía, Luis Caputo, se centró en el “ancla fiscal”. Este viernes, informó que el Sector Público Nacional registró un superávit financiero de $977.173 millones en el mes de septiembre.
El logro fue gracias a ingresos que mostraron cierto alivio (+2,4%) y un gasto primario que se recortó 0,9% en términos reales en comparación con septiembre de 2025.
Entre las partidas que mejoraron interanualmente se destacan las transferencias a provincias (26,8) y los subsidios energéticos (8,1%), mientras que entre las partidas recortadas se incluye la AUH (-5,4%), las prestaciones del PAMI (-11,1%) y las asignaciones familiares (-25,7%).
No obstante, el cumplimiento de la meta del Fondo Monetario Internacional luce desafiante de cara a fin de año, y Caputo inauguró un nuevo truco contable para intentar acercarse, y pasó la motosierra por un rubro sensible: los remedios.
Cabe recordar que la última meta fiscal ya fue incumplida, y Caputo aprovechó su encuentro de esta semana con la titular del Fondo, Kristalina Georgieva, para destrabar la aprobación de la tercera revisión del acuerdo, y habilitar así un nuevo desembolso de dólares.
En septiembre, la inflación en Argentina trepó al 1,9%, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), en línea con las estimaciones del Relevamiento de Expectativas de Mercado que elabora el Banco Central.
El IPC estuvo por encima del nivel de agosto (1,7%), impidiendo sostener una tendencia a la desaceleración. La suba de los precios estuvo traccionada por los servicios y los alimentos (2%).
Así, la inflación acumulada en lo que va de 2026 trepó al 23,6% y en la comparación interanual alcanzó el 33,4%.
En tanto, las canastas básicas alimentaria y total aumentaron en septiembre 1,7% respecto a agosto, acumulando una suba de 40% y 38,7% interanual respectivamente, muy por encima del índice general de precios.
Una familia de 4 integrantes necesitó $738.690 para no ser indigente y $1.632.505 para no ser pobre. Este dato alarma frente al salario de los trabajadores. En el sector privado registrado, la mitad de los sueldos no alcanza los $1,4 millones.
Según registros oficiales de la Superintendencia de Riesgos de Trabajo (SRT), desde el comienzo de la gestión de Javier Milei hasta julio de 2026 ya cerraron 32.290 empresas empleadoras en todo el país.
Se trata de la peor baja registrada para los primeros 32 meses de una gestión presidencial. El ritmo de caída equivale al cierre de más de 1.000 empresas por mes desde que inició el gobierno libertario.
Solo en julio, 948 empresas bajaron sus persianas o al menos dejaron de emplear trabajadores, según los registros oficiales de la SRT. Es decir, en el séptimo mes del año, cada 47 minutos, una compañía abandonó el sector productivo en Argentina.
La crisis afecta a la mayoría de los sectores, incluso a algunos que vienen mostrando dinamismo como el agro (-2.503) y las finanzas (-436). Asimismo, el deterioro es federal. Solo una provincia logró incrementar el número de compañías desde la asunción de Milei: Neuquén.
Las compañías más afectadas son las PyMEs: el 83% de los cierres (26.657) corresponden a empresas de hasta 5 trabajadores.
Según los últimos datos oficiales de la Secretaría de Trabajo, durante julio se destruyeron 9.085 empleos registrados, empeorando aún más el deterioro del mercado laboral.
Desde el cambio de gobierno, ya se perdieron 370.343 puestos de trabajo asalariado registrado: 265.765 privados, 82.590 públicos y 21.988 en casas particulares.
En promedio, desde que comenzó la gestión libertaria, se perdió un empleo asalariado registrado cada menos de 4 minutos. En consecuencia, las postales de cuadras y cuadras de cola para conseguir un laburo se hacen cada día más habituales.
En el ámbito privado, el sector que lidera la destrucción de empleo es la manufactura, con 90.924 puestos menos: 1 de cada 3 empleos perdidos eran industriales.
La crisis en el empleo también es federal. Solo 2 provincias incrementaron sus puestos de trabajo privados: Neuquén y Río Negro. Por el contrario, 22 de 24 jurisdicciones retrocedieron respecto a noviembre de 2023.
La mora volvió a subir en agosto, ubicándose en 7,8%, el nivel más alto de la serie que publica el Banco Central desde enero de 2010.
La suba en la incobrabilidad de los créditos fue liderada este mes por las empresas: la mora aumentó al 3,8%, 0,2 puntos porcentuales por encima de julio. En tanto, la morosidad de las familias cedió a 12,8%, 0,1 punto porcentual por debajo de julio.
En préstamos personales, la irregularidad subió 0,3 puntos porcentuales respecto al mes anterior, hasta el 17%. La mora en las tarjetas de crédito cedió 0,6 puntos porcentuales. El 12,2% de las familias no pagó la tarjeta en agosto.
Los préstamos garantizados comienzan también a generar preocupación, alejándose de su promedio histórico, y con tendencia alcista: los prendarios presentan una irregularidad del 8,2% (récord de la serie y casi el doble que hace un año) mientras los hipotecarios trepó al 1,8% (el doble que el promedio desde 2010).
Desde la Cámara de Diputados, el jueves 15, el peronismo intentó tratar en el recinto los proyectos para ofrecer un alivio a los endeudados, pero no logró el quorum. El próximo miércoles 21, el oficialismo convocó a una sesión, en la que se espere que se aborde la cuestión. Mientras tanto, 6 millones de argentinos no pueden pagar su deuda con el banco.