Los expertos consideran que es inevitable que las vacunas contra el coronavirus generen efectos secundarios tras su aplicación, pero advirtieron que no hay que alarmarse al respecto.

Los ensayos clínicos de las investigaciones que buscan encontrar una vacuna contra el coronavirus se desarrollan a lo largo y a lo ancho del globo. Es el caso de la vacuna que será testeada en Argentina de la mano de los laboratorios BioNTech y Pfizer, que ya lanzaron la inscripción para los voluntarios que quieran sumarse a las pruebas en el país. Sin embargo, los expertos advirtieron que quienes se sometan a alguna dosis de la vacuna pueden llegar a experimentar efectos secundarios.

Estos efectos secundarios son los conocidos como «comportamiento reactogénico«, que puede llegar a provocar desde dolor en el momento de la aplicación hasta otros síntomas con el correr de las horas, y es muy común tras la aplicación de vacunas.

El sitio de divulgación científica StatNews publicó un artículo en donde se explica que las vacunas que actualmente se están desarrollando para combatir el covid-19 pueden llegar a tener como efectos secundarios dolor de cabeza, dolor en los brazos, fatiga, escalofríos y fiebre. Sin embargo, los expertos aseguran que este no es un motivo de alerta -siempre que las manifestaciones sean leves- y que de hecho los síntomas podrían ser signo de que la vacuna está funcionando y el sistema inmunológico está reaccionando. Por eso es importante que la comunidad global esté al tanto de esta información.

La directora científica del Programa de Investigación de Vacunas Vanderbilt de Nashville, Tennessee, Kathryn Edwards, aseguró: «Creo que una de las cosas de las que tendremos que darnos cuenta es de que todas estas vacunas serán reactogénicas… Todas van a estar asociadas con reacciones«.

Por otro lado, Brian Southwell, director del Centro de Ciencias de la Comunicación de la organización científica RTI International, ubicada en Carolina del Norte, reflexionó en la misma línea: «Creo que debería señalarse esto: ‘mira, esto va a ser un poco doloroso, pero hay un final y hay un bien mayor que ganar aquí, creo que probablemente valga la pena'». «La aceptación podría ser mucho mayor si hacemos nuestro trabajo para generar confianza ahora y sentar las bases ahora. Pero no estamos necesariamente tan centrados en eso como podríamos estarlo«, agregó el especialista.

Por último, la directora del Centro de Desarrollo de Vacunas de la Universidad de Maryland, Kathleen Neuzil, sostuvo: «al igual que con muchas vacunas, hemos descubierto que si permitimos que las personas sepan qué esperar, entonces tendrán menos preocupaciones si ocurren efectos secundarios» tras la aplicación de la vacuna.