Mercedes Funes, ex espía de la AFI, declaró frente a la Comisión Bicameral de Seguimiento de los Organismos de Inteligencia por la causa de espionaje ilegal durante el gobierno de Mauricio Macri.

La ex espía Mercedes Funes declaró ante la Comisión Bicameral de Seguimiento de los Organismos de Inteligencia por la causa de investigación del espionaje ilegal de la AFI (Agencia Federal de Inteligencia) durante la gestión del ex presidente, Mauricio Macri. La agente afirmó que ella cumplía las órdenes que llegaban de la cúpula de la central de inteligencia, y reconoció que se reunió en la Casa Rosada con la entonces funcionaria Susana Martinengo.

«La Agencia Federal de Inteligencia era una sola, vertical, con Gustavo Arribas en lo más alto, y nosotros cumpliendo órdenes. No fuimos una patrulla perdida ni nos manejábamos con independencia. Los informes que yo hacía iban a mis jefes y de mis jefes hacia arriba. Lo sé porque yo escuchaba las conversaciones«, declaró Funes. Si bien se negó a revelar cuáles fueron sus actividades en la AFI, especificó que las mujeres pertenecientes al organismo hacían tareas de espionaje como, por ejemplo, identificaciones de líderes en movilizaciones.

Gustavo Arribas, ex jefe de la AFI macrista, fue señalado como el responsable por Mercedes Funes.
Gustavo Arribas, ex jefe de la AFI macrista, fue señalado como el responsable por Mercedes Funes.

Acompañada por su abogado José Vera, Funes presentó ante la Comisión un escrito que brinda un panorama de la manera en la cual ingresó a la AFI y cuáles fueron las actividades en las que participó. «Todo era un sistema jerárquico de funciones, impuesto por las autoridades de la AFI. No había lugar para los cuestionamientos, menos todavía con el cargo de bajo nivel que yo tenía«, aseguró la ex espía.

Además, Funes asegura que Alan Ruiz, quien fue su jefe en el organismo los últimos dos años, le decía que las cosas que se hacían contaban con el respaldo de órdenes judiciales. Sin embargo, las tareas como los informes sobre las movilizaciones que la propia agente señaló que se hacían con ayuda del grupo están expresamente prohibidas por la ley. Aún así, Funes insiste en que no podía negarse a hacerlas: se hubiese expuesto así al despido o a las sanciones. En el texto presentado ante la Bicameral, Funes admite que estuvo reunida en una ocasión en la Casa Rosada con la Coordinadora de Documentación Presidencial, Susana Martinengo.

Funes contó también que cada informe que confeccionaba se lo enviaba a su jefe, Ruiz, y también a un área llamada «Casos», en donde se encontraba Juan Sebastián «El Enano» De Stefano, uno de los dos directores que fueron a ver al juez Luis Carzoglio para presionarlo para que metiera presos a Hugo y Pablo Moyano. En «Casos» también estaba Pablo Pinamonti -al que reportaba el falso abogado Marcelo D’Alessio– y sus dos jefes, los comisarios Ricardo Bogoliuk y Aníbal Degastaldi. Todos estos participantes fueron procesados por el juez de Dolores, Alejo Ramos Padilla. Por último, Funes sostuvo que por el grupo de WhatsApp ella sabía que se hacían seguimientos a periodistas y políticos.