Entrevista con Nicolás Teté: «Los que crecimos en los noventa somos la última generación que creció con internet y sin internet«.

Nicolás Teté es escritor, director y guionista de cine que, recientemente, presentó su primer libro de cuentos llamado «Nada nos puede pasar». En 2019, ganó la Bienal de Arte Joven de Buenos Aires con uno de los relatos incluidos en este libro.

«Nada nos puede pasar» prometía el estribillo de una canción que fue icónica en la década del 90 y que remite a una época en la que «la tele» era parte la vida de los jóvenes de una manera que ya no existe. Verano del 98, Chiquititas, Reina en colores o Rebelde Way, fueron algunos de los programas que marcaron a más de una generación.

Estos relatos frescos, hilarantes por momentos, patéticos y emotivos por otros, son protagonizados por esos chicos y chicas que querían actuar, cantar, bailar, ser famosos, salir del closet y que la vida sea un verano eterno. Desde News Digitales dialogamos con Nicolás en uno de los momentos más especiales de su carrera.

Nicolás Teté presenta su libro

News Digitales: ¿Qué te motivó a sacar un libro de cuentos?

Nicolás Teté: Escribo desde hace muchos años y en paralelo con mi carrera en cine siempre hice talleres de escritura. Hace unos años me puse a revisar los archivos que tenía guardados y me di cuenta de que había varios cuentos, que tenían cierto hilo conductor y que formaban un libro. De ahí en más me puse a darle la forma final para ver la posibilidad de conseguir una editorial y publicarlo.

ND: – ¿Cuánto de tu historia está reflejada en estas páginas?

NT: Primero, la generación que está en las páginas es mi generación. En ese punto el libro tiene mucho contacto con una época. Todos los que tienen entre 25 y 35 se van a encontrar en las páginas del libro. Después depende de cada cuento. Son todos de ficción pero algunos tienen ciertos disparadores de vida real. Por ejemplo, en el caso del cuento sobre Generación Pop lo dejo explícito poniendo la foto del número de participante que me dieron en el casting del reality show.

ND: ¿Hiciste el casting de Generación Pop?

Nicolás Teté presenta su libro

NT: – Sí, es la historia más real del libro. Viajamos con mamá de Villa Mercedes a Buenos Aires especialmente para el casting y más o menos pasó lo del cuento. No quedé para ser un Scratch 8.

ND: -¿Siempre te gustaron los medios?

NT: Sí, en principio como espectador: todo lo relacionado con la televisión fue como un escape en mi infancia. Volver del colegio y ponerme a ver una novela es un momento que recuerdo con mucha alegría. Me pasaba el día inventando historias de posibles programas, hacía una revista con recortes de Natalia Oreiro que después repartía en el colegio (Ahí está el disparador real del cuento sobre el club de fans), escribía un blog sobre cine argentino, entre otras cosas. Eso me llevó a estudiar dirección de cine.

ND: – Si bien quién leyó el libro lo sabe ¿Quiénes son tus referentes a la hora de mencionar la recordada década de los 90?

NT: En mi infancia Reina Reech. Luego Natalia Oreiro. Sin dudas ellas dos son mis referentes, y más llegando a los primeros años del 2000 las Bandana. En los cuentos aparecen ellas y también Daniela Herrero, Rebelde Way, Chiquititas. Eso en lo que respecta a referentes juveniles. A los niños de los noventa Reina nos educó, aprendimos muchas cosas con sus canciones, su revista, sus programas y estoy seguro de que algo de todo eso fue clave en mis primeros años. Y por supuesto Cris Morena. Lamentablemente hoy no hay ficciones juveniles argentinas así ni en las plataformas.

ND: – Si hoy en día fueras padre, ¿le dejarías ver Verano del 98 a tu hijo?

NT: Si, hoy sí. Capaz como padre uno va a tener que responder varias preguntas, pero no tenía nada malo en términos de prohibido. Al fin y al cabo era una novela sobre la amistad. Mis papás me dejaban verla, pero tenía amigos a los que no entonces si se hacía la hora del programa y estábamos juntos, mientras yo la veía ellos se ponían de espaldas a la tele. Esa imagen me quedó grabada y disparó otro de los cuentos del libro.

ND: – Más allá de las posibilidades que hay en la actualidad en cuanto a la comunicación y los avances ¿Qué diferencias encontrás en un joven que se crió en esa época y uno de ahora?

NT: Me gusta mucho lo que dice la contratapa del libro: ‘’Es la generación que vivió el cambio de paradigma de un mundo al otro: de la televisión a la pantalla del celular; de ser espectadores de programas juveniles a protagonizar sus propias vidas en redes sociales.’’. Creo que los que crecimos en los noventa somos la última generación que creció con internet y sin internet. Vivimos el cambio. Sabemos lo que era perderse un capítulo de un programa y no tener forma de verlo después. Pedir un tema en la radio. Tenemos un costado analógico que capaz los chicos de ahora no lo tienen tanto, pero la verdad no sé.

ND: – ¿Qué repercusiones hubo en tu entorno al leer «Nada nos puede pasar»?.

NT: Estoy muy contento y ansioso por las repercusiones. Tengo amigas que lo leyeron en pocos días y les encantó. Yo entro a todas las librerías para verlo expuesto, estoy muy pesado con el tema. Me encanta recibir mensajes y fotos de gente que lo está leyendo porque lo editamos para que se lea. Siento que es importante que encuentre sus lectores, que se complete con la lectura. Tiene una distribución bárbara por parte de la editorial. Es un libro divertido, emotivo, sensible y con veinte cuentos que te llevan por distintas historias.

ND: ¿Hay idea o proyecto de un segundo libro?

NT: – Sí, estoy terminando una novela y otro libro de cuentos. Ya la literatura se hizo un lugar importante en mi trabajo. Sin abandonar el cine, obvio.

Nicolás Teté presenta su libro